7.03 La Reina del Tártaro

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Intro
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EXT. CAMINO DE GRECIA.
DÍA.
Un grupo de comerciantes recorre
el camino en tres carros tirados por dos caballos cada uno. En los carros
transportan varias cajas de madera.
COMERCIANTE #1
Los caballos están cansados. Deberíamos parar durante un rato.
COMERCIANTE #2
(Malhumorado)
�Otra vez! Nunca he visto caballos tan débiles como éstos. Cuando
vea al granuja que nos los vendió...
COMERCIANTE #3
A este paso nunca llegaremos a Roma.
COMERCIANTE #1
Si seguimos así, nos quedaremos colgados en medio del camino.
COMERCIANTE #3
Estas especias deben estar en la mesa del próximo banquete del emperador.
COMERCIANTE #2
(Igualmente malhumorado)
Si no fuera por todos los dinares que nos pagarán por ellas, nunca hubiera
comenzado este maldito viaje.
COMERCIANTE #3
Tened paciencia... Esta carga vale su peso en oro. �E incluso más!
De repente, los comerciantes se ven cercados por cuatro hombres, dos por delante de ellos y dos por detrás. Evidentemente, no tienen muy buenas intenciones.
BANDIDO #1
Así que especias... �Puedo verlas?
Los comerciantes se quedan paralizados, sin reaccionar. No quieren perder su mercancía, pero no pueden enfrentarse a los bandidos. El Bandido #1 se acerca al primer carro, tira bruscamente al suelo al comerciante que lleva las riendas y sube. Abre la primera caja que encuentra y tira despreocupadamente la tapa. La caja está llena de azafrán. Coge con su mano derecha un poco de azafrán, se lo lleva a la nariz y lo huele.
BANDIDO #1
(Sonriendo)
Somos ricos.
De repente, todos escuchan un zumbido. Los comerciantes y los bandidos miran extrañados a su alrededor. Al fin ven al chakram pasar rozando los carros, golpear el brazo derecho del Bandido #1, rebotar en un árbol de cada lado del camino y ser recogido por Gabrielle. Que se acerca cabalgando.
GABRIELLE
(Desmontando)
�Tenéis algún problema?
COMERCIANTE #1
En realidad...
BANDIDO #1
(Interrumpiendo)
�Cállate!
(A Gabrielle)
Por tu bien, deberías irte por donde has venido.
GABRIELLE
Y por el tuyo, deberías dejar en paz a estos hombres.
Gabrielle desenfunda sus sais mientras los Bandidos #3 y #4, los que se acercaron por detrás a los comerciantes se disponen a atacarla. Mientras detiene los golpes de la espada de los bandidos, da un golpe con su bota en el abdomen del Bandido #4, que cae al suelo, visiblemente dolorido. Para esquivar la espada del Bandido #3 se agacha y, al levantarse, clava uno de sus sais en su hombro, mientras le golpea en la cabeza con la empuñadura del otro. Después se acerca a los otros dos bandidos. El Bandido #1, todavía subido en el carro, salta sobre las cajas de madera y, desde allí, llega al suelo, dando un salto mayor. Da muestras de que le duele la herida, pero no le impide seguir luchando. Mientras descarga el primer golpe contra Gabrielle, que ésta detiene con ambos sais, el Bandido #2 alza su espada y echa a correr hacia ella. De repente, vemos un hacha que golpea su espada, que cae. El Bandido #2 se agacha muy rápidamente para recogerla, y al levantarse, se encuentra con Beowulf, que blande su hacha. El Bandido #2 intenta atacarle, pero Beowulf esquiva su espada, moviéndose primero a la derecha y luego a la izquierda. Finalmente, le golpea con la hoja (no el filo) en la cabeza, dejándole aturdido. Mientras tanto, Gabrielle, tras parar un par de golpes, comienza a atacar. Con el sai de la mano derecha intenta alcanzar a su contrincante, pero éste detiene el golpe con su espada. Con el otro sai, Gabrielle le alcanza en la pierna. El Bandido #1 baja la guardia y Gabrielle le golpea la cara con su puño. Le "remata" con un golpe de rodilla en el abdomen, que hace que se arrastre por el suelo.
BANDIDO #2
(Levantándose)
�Vayámonos!
Los cuatro bandidos salen huyendo como pueden, cada uno por el camino más cercano, asustados. Los comerciantes, que tampoco se han recuperado de la sorpresa, se muestran muy alegres.
COMERCIANTE #1
�Nos habéis salvado!
Gabrielle y Beowulf se miran, sonrientes.
COMERCIANTE #3
(A Gabrielle)
�Hay algo que podamos hacer por ti?
GABRIELLE
No quiero nada de vosotros.
COMERCIANTE #3
Al menos acepta este pequeño obsequio.
El Comerciante #3 saca de entre sus ropajes una pequeña bolsa de piel. Se acerca a Gabrielle y se la entrega.
COMERCIANTE #3
Es azafrán. Una especia muy valiosa, aunque mucho menos que tu coraje.
GABRIELLE
Gracias.
Mientras los comerciantes reanudan el viaje, Gabrielle y Beowulf se acercan y se abrazan fuertemente.
GABRIELLE
Me alegro mucho de volver a verte.
BEOWULF
Escuché las noticias que llegaban... Decían que Xena, la gran
guerrera de Grecia, había muerto en un lejando país de Oriente.
Pensé que era un buen momento para ir en tu busca.
GABRIELLE
Xena se ha ido. Prometió no dejarme nunca, ni siquiera en la muerte...
Es una historia muy larga.
BEOWULF
También dicen que la nueva princesa guerrera cabalga desde el este.
GABRIELLE
(Cogiendo el chakram y orbservándolo)
Xena quería que yo fuese su sucesora... Pero yo no puedo resignarme.
No quiero ser la princesa guerrera, sino la barda batalladora que viaja a su
lado. Tuve que llorar mucho hasta convencerme de que no volvería... y
ahora surge una nueva esperanza.
BEOWULF
Pero Xena está muerta...
GABRIELLE
Aún no está dicha la última palabra.
(Se dirige hacia su caballo)
�Has traído un caballo?
BEOWULF
(Señalando al bosque)
Sí, lo dejé atado a uno de los árboles.
GABRIELLE
(Montando)
Ve por él. Nos vamos a Amphipolis.